Garruchos: broche de oro para un año exitoso

Inicio/Novedades/Garruchos: broche de oro para un año exitoso

Garruchos: broche de oro para un año exitoso

En el año que se colgó varias medallas a nivel nacional, la frutilla del postre para la firma fue un gran remate de más de 600 reproductores Angus, Hereford y Braford.

Como si fuera la frutilla que se coloca al final de un sabroso postre, Garruchos Agropecuaria le dio un cierre perfecto a un año lleno de éxitos y reconocimientos. La firma presidida por Hugo Sigman cosechó grandes logros en todas las muestras y juras en las que participó durante 2017, entre los que se destaca la obtención de ejemplares campeones en la Expo de Palermo, donde además se llevó la satisfacción de ser la cabaña mejor ranqueada en todo el certamen. Con su remate anual de reproductores en Nueva Galia, la empresa descorchó para cerrar el año con un gran encierre de tres razas diferentes, excelentes promedios y mejores perspectivas. Motivos para brindar les sobraban.

Que Garruchos es una de las grandes marcas de la ganadería argentina no es ninguna novedad. Con campos productivos repartidos por toda la geografía nacional, la empresa tiene una trayectoria reconocida en la crianza de las cuatro razas preponderantes en la producción de carne en el país: Aberdeen Angus, Polled Hereford, Braford y Brangus.

Desde hace cinco años ofrecen un remate de reproductores en la provincia de San Luis, donde ponen al alcance de los productores locales lo mejor de su genética adaptada a las condiciones de la región y donde ellos mismos hacen de garantes. “Hace años que estamos trabajando en esta línea, un animal rústico y moderado. Y conocemos la zona porque nuestro campo tiene 75.000 hectáreas, y de los mismos toros que hacemos para la venta, criamos una cantidad similar para el rodeo general. Y funcionan”, aseguró Matías Bagaloni, gerente de las cabañas de la compañía.

La mayoría de la hacienda que ofrecen en la plaza del sur puntano es  parida o criada desde el destete en su estancia ‘El Retiro’, ubicada unos kilómetros al sur de la localidad de Nueva Galia, sobre la autopista 55. En esas extensas superficies, el principal recurso forrajeo, al igual que el de toda la zona que lo rodea, es el caldenal.

Si bien solían hacer una separación de sus establecimientos por razas, desde este año comenzaron a unificar toda la producción de hacienda de genética bajo el nombre de Cabaña Los Murmullos, para evitar confusiones y reforzar la marca.

Junto a la experiencia y la llegada que tiene la consignataria ‘Alfredo S. Mondino’, forman un tándem poderoso que literalmente liquidó más de 600 reproductores (70 toros y 570 vientres Angus, Hereford y Braford) y 300 novillos de invernada en menos de dos horas.

Por eso, en el momento de la presentación de la subasta y tras la entrega de las placas por parte de las asociaciones de las tres razas, Marcos Mondino, gerente de la consignataria, tomó el micrófono y dijo que la hacienda de Garruchos es “tan buena” que “se comercializa sola”.

Aunque se ganó una chicana de su hermano Roberto, que bromeó con que entonces no sería necesario que él martillara, la metáfora del mayor de los Mondino fue clara y graficó de forma perfecta la calidad, el prestigio y el gran año que tuvo Garruchos.

No es que haya desconocido el papel fundamental que juegan los recorredores y martilleros, sino que el reconocimiento que se ha ganado la firma ganadera es tan fuerte que no necesita de mucho más marketing que su propio nombre. Y una vuelta por los corrales.

Sobre todo durante este 2017. La cabaña se alzó con la Gran Campeona Angus y el Gran Campeón Hereford macho en la Expo Rural de Palermo, el certamen agropecuario más importante y de mayor vidriera del país. Además,  recibió el mayor puntaje asignado a las cabañas, lo que en otras palabras la erigió como la mejor del año a nivel nacional.

Pero eso no fue todo, en otros certámenes como en la Expo Otoño de Hereford se quedó con el Gran Gampeón Macho y con el Ternero Campeón, y también obtuvo la Gran Campeona Patagónica y la Gran Campeona de Balcarce en esta temporada. “No es fácil obtener los resultados que obtuvimos este año y menos todos juntos. Fue un año extraordinario y estamos muy orgullosos”, expresó Bagaloni.

Por eso había una gran expectativa por el remate y una gran cantidad de público llegó desde muy temprano a las instalaciones de ‘El Retiro’, que como siempre lucijó con el flameo de las banderas de la cabaña y otras empresas que forman parte del Grupo Insud, el conglomerado que las envuelve.

El día anterior a la subasta, una tormenta fuerte había castigado a los campos y las localidades de la zona, pero la jornada amaneció soleada y calurosa. Los visitantes aprovecharon para tomar bebidas frescas y degustar los bocadillos que ofrecieron antes de las ventas, mientras recorrían los lotes y marcaban en los catálogos los lotes predilectos.

El toro cabeza de remate, un Angus Negro Puro de Pedigree (PP), fue adquirido por el productor Alfredo Vila, de Mendoza, por un valor de $220.000, hijo de Euro y hermano de la Gran Campeona de Palermo. Después hubo otros cinco PP Angus y dos Hereford y, salvo por uno, todos superaron el umbral de los $100.000 e hicieron un promedio general de $158.125.

La misma suerte tuvieron los 44 Angus Puros Controlados (PC) que pisaron la pista y demostraron toda su ductilidad con una presentación impecable. Alcanzaron el muy buen promedio de $59.273. La raza madre en la zona y en casi todo el país tenía compradores de sobra, en especial porque eran vacunos nacidos y criados en el campo, sobre el bosque nativo, y con la línea genética que distingue a la cabaña. “Siempre apuntamos a toros de facilidad de parto, porque hacemos entores de 15 meses”, apuntó Bagaloni.

Las hembras negras y coloradas también fueron bien vistas por los compradores, que pagaron precios alrededor de los $28.870 por las vaquillonas preñadas PC, $22.300 por las Madres Angus Seleccionadas y $25.140 por las vacas PC con garantía de preñez.

Pero los Hereford no se quedaron atrás y marcaron excelentes precios, con el incentivo de los premios que la cabaña obtuvo este año en esta raza. Si bien sólo salieron cinco Puros Registrados, fueron adquiridos a un promedio de $62.000. También hubo vaquillonas de Pedigrí que se pagaron $48.166.

La hacienda de esta raza fue la única traída desde los campos que Garruchos tiene en la provincia de Buenos Aires, pero Gustavo Díaz, administrador de la estancia de Nueva Galia, anticipó que a partir del año que viene estarán en condiciones de ofrecer Hereford criados en suelo puntano.

Los Braford, otra de las especialidades de la casa, sorprendieron a todos. Los diez toros promediaron $57.900, pero fueron las hembras preñadas las que se llevaron todas las miradas y promediaron $28.045, casi lo mismo que los vientres Angus.

“Todos los remates te sorprenden un poco. Pero nosotros sabemos que teníamos hembras muy buenas. Y las que teníamos marcadas como las mejores, la gente también las elegía y se peleaba por quedárselas. Porque, como siempre digo, un toro se puede conseguir en cualquier centro de inseminación, pero los vientres son los que faltan”, analizó Roberto Moreira, asesor genético de la cabaña.

El hombre es uno de los especialistas en Braford que hay en el país, y alertó a los productores para que empiecen a “prestarle atención” a la raza. “Este tipo de hacienda tiene un porcentaje de sangre cebú. Eso le da un poco más de rusticidad, lo hace un animal muy caminador, que en esta zona anda muy bien y de hecho se está usando mucho porque no todos los campos son fáciles”, aconsejó.

Francisco Garín, una de las cabezas de la firma Mondino, definió al remate como “una fiesta de la ganadería”, y valoró el nivel de la genética presentada. “Teníamos tres razas, con muy buena calidad en todas y nunca bajó el ritmo de las ventas. La gente viene cada vez más dándose cuenta que hay que invertir en genética, que a largo plazo no es un gasto si no una inversión. Cuando compras un toro en $60.000, pero un ternero te dio 20 kilos más al destete, en dos años recuperás el gasto”, analizó.

Al final de las ventas, Hugo Sigman dijo que fue la “culminación de un año extraordinario”. El presidente de Garruchos y de todo el Grupo Insud, expresó: “Fue excepcional, por la rapidez con la que se vendió todo, los precios, todo. Creo que cuando uno trabaja con seriedad y responde a los clientes, la gente se siente segura de que lo que va a recibir es bueno”.

El hombre, dotado de una gran mirada y capacidad para los negocios y con uno de los conglomerados más exitosos del país, reconoció que la ganadería está en un muy buen momento. “Fue un gran año, pero creo que el que viene va a ser mejor”, arriesgó confiado.

En la firma ya trabajan para lograr ese objetivo. Con la apertura de los mercados para la ganadería argentina, Garruchos ha iniciado un camino de exportación de genética, con la venta de semen y embriones a China. “Ya hicimos envíos y tenemos un pedido muy grande para el año que viene. Y si nos autorizan, también exportaremos animales en pie”, anticipó el empresario.

Sigman también tuvo palabras de elogio para San Luis, provincia en la que desembarcaron en el año 2007 atraídos por su potencialidad como polo agropecuario. Hoy, con grandes empresas instaladas y una frondosa grilla de remates de hacienda, la definió como “una provincia extraordinaria”, pero que aún puede crecer.

“Todavía hace falta mejorar la tecnología agropecuaria, en especial para tener una mejor calidad de agua. Nosotros estamos trabajando en eso y vamos a invertir mucho para lograrlo. Vamos a probar nuevas variedades para suelos con poca humedad y tenemos planeado hacer trabajos sobre el agua que van a permitir aumentar la cantidad de animales por hectárea y la productividad de los suelos”, reveló.

Es que la empresa no se conforma con presumir las medallas que se colgó este año. En una actividad donde los plazos son largos y los resultados no son para nada inmediatos, Garruchos apunta a mantener y conservar sus logros durante muchos años. Así lo viene haciendo y no tiene por qué cambiar.

2017-11-24T20:16:53+00:00